Argiñenea, casa rural familiar en Eldua (Gipuzkoa)
Argiñenea es un caserío del siglo XIX cuidadosamente rehabilitado que hoy funciona como casa rural familiar en Eldua, un pequeño barrio del municipio de Berastegi (Gipuzkoa). Aquí, el ritmo lo marcan el sonido del arroyo y el paso pausado de los caballos pottoka que pastan junto a la finca. Disponemos de cinco habitaciones amplias y luminosas, equipadas con baño privado y calefacción de biomasa, y cada mañana servimos un desayuno abundante elaborado con pan de horno de leña, huevos de nuestras gallinas y queso Idiazabal de caseríos vecinos.
Gracias a nuestra ubicación estratégica —a tan solo media hora de la bahía de La Concha en San Sebastián y de las cumbres del Parque Natural de Aralar— podrás combinar jornadas de senderismo o cicloturismo con rutas de pintxos frente al mar. Si buscas un alojamiento rural auténtico, donde se respete el patrimonio arquitectónico vasco y se apueste por la sostenibilidad sin renunciar al confort moderno, Argiñenea es tu punto de partida ideal para descubrir la esencia de Gipuzkoa.
Nuestra historia: del caserío tradicional al turismo rural responsable
A comienzos de la última década emprendimos una rehabilitación integral guiada por dos principios muy claros:
- Preservar la identidad del caserío: mantenemos muros de mampostería, vigas vistas y la distribución original que le dan carácter.
- Actualizar la experiencia del huésped: aislamiento térmico eficaz, calefacción de biomasa, Wi-Fi para equilibrar tradición y confort contemporáneo con la menor huella ambiental posible.
El resultado es una casa rural sostenible que sigue viva: la planta baja continúa albergando nuestra vivienda familiar, mientras que las plantas superiores ofrecen cinco habitaciones diseñadas para el descanso. En Argiñenea la modernidad no sustituye a la historia, sino que la hace habitable y la comparte contigo.
Nuestras habitaciones: confort y tradición en la casa rural Argiñenea
Nuestras cinco habitaciones amplias y luminosas combinan muros de piedra y vigas de madera con un baño privado y calefacción radial, y cada mañana te esperan desayunos caseros elaborados con pan de horno, huevos de nuestras gallinas y queso Idiazabal de caseríos vecinos.





















